¿Qué hacer para tener una buena salud financiera?

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Se trabaja 40 horas a la semana para recibir un sueldo, pero no se dedica tiempo a gestionar este dinero o a sacarle un rendimiento. Administrar la economía, saber cuánto ahorrar o dónde invertir son decisiones personales que pueden simplificarse si se siguen ciertas pautas financieras.

Desde el banco digital Self Bank apuntan a que lo más importante es remover la conciencia ahorradora para que los ciudadanos tomen las riendas de sus finanzas personales. Estos son algunos consejos para disfrutar de una buena salud financiera:

1.- Equilibrio económico: en algunos hogares los gastos son superiores a los ingresos mensuales; sin embargo, debería existir un equilibrio entre ambos o lograr que los ingresos sean superiores a los costes. A veces lograr esto es complicado ya que hay facturas que dependen de factores externos, algunos de ellos impredecibles. Para lograr esta proporción lo más importante es conseguir ahorrar y tener conocimiento de todos los costes mensuales que tenemos.

2.- Elaborar un presupuesto: puede ser una solución difícil de llevar al día, pero es la mejor forma de conocer con todo detalle la situación financiera. Elaborar una hoja de cálculo en el que anotar todos los gastos e ingresos, los recibos, cuotas periódicas, los extras en cenas, ropa u otros caprichos, permitirán ver tus gastos y compararlos con tus ingresos para determinar cuál va a ser el objetivo de ahorro.

3.- Ahorrar para el mes próximo: el ahorro es la mejor solución para contrarrestar la fluctuación de gastos. Una vez que conozcamos cuál es el objetivo de ahorro mensual, se debe poner en práctica y cada mes destinar una determinada partida al ahorro con el fin de hacer frente con esto a aquellos gastos extras que sabemos que vamos a tener en el mes siguiente.

4.- Haz que tu dinero crezca: si tenemos un dinero ahorrado que no necesitamos en breve, el mejor uso que le podemos dar es invertirlo. “Esto no tiene por qué suponer un elevado riesgo de por sí, ya que hay fórmulas de inversión en función de si tenemos un perfil más conservador o más arriesgado. Para iniciarse en la inversión es recomendable estudiar las diferentes alternativas y poner en práctica la estrategia bursátil con pequeñas cantidades”, explica Victoria Torre, responsable de Desarrollo de Contenidos, Productos y Servicios de Self Bank.

5.- Préstamos para casos excepcionales: aunque se tenga una planificación financiera puede haber desequilibrios puntuales con costes tan altos que no se puedan solventar con los ahorros. Un ejemplo sería la adquisición de una vivienda, que supone un gran desembolso y para lo que es necesario acudir a un préstamo hipotecario. Recurrir a préstamos debe ser una excepción únicamente para casos específicos.

6.- Limitar el uso de la tarjeta de crédito: no se debe abusar de las tarjetas de crédito porque puede afectar al equilibrio financiero doméstico y reducir los ingresos mensuales; además, hay que tener en cuenta los intereses que estas conllevan. Pero un uso adecuado de este tipo de tarjetas puede ayudar a ahorrar.

7.- Ser cauteloso con los cambios de estilo de vida: acostumbrarse a un nuevo estilo de vida después de un aumento de sueldo o unos ingresos extra es fácil, pero hay que ser prudente ante estos cambios en la situación financiera. “Debemos tirar de autocontrol y aunque destinemos una parte a algún capricho, hay que dar al resto su mejor destino. Para ello, es esencial analizar las finanzas personales y ver es preferible reservar ese capital para el ahorro, para el pago de deudas, etc.

8.- Un colchón para gastos imprevistos: averías del coche, accidentes, electrodomésticos que dejan de funcionar, multas… son situaciones que no podemos prever y que suponen un gran desembolso económico; por eso es conveniente contar con una base de ahorro con la que poder pagar estos gastos extraordinarios.

9.- Un porcentaje para grandes desembolsos: tener ahorros para imprevistos a veces no es suficiente si tenemos que hacer un gran desembolso de dinero, por lo que para evitar recurrir a préstamos o créditos es bueno destinar un porcentaje de los ingresos para planes futuros como vacaciones, una boda, reformas en casa o los estudios de los hijos… una partida que esté a nuestro alcance cuando llegue el momento.

10.- Comparte tus conocimientos financieros: educar a todos los miembros de la familia en materia financiera hará que la situación económica del hogar vaya por buen camino e inculcará el ahorro a los más pequeños. Estos conocimientos determinarán cómo será su economía doméstica y su desarrollo financiero en el futuro.


(Fuente: Self Bank)