¿Cuál es la diferencia entre el precio y el valor en bolsa?

"El precio es lo que pagas. El valor es lo que recibes" (Warren Buffet). Más de 400 años separan esta frase de Warren Buffet con la que formuló Francisco de Quevedo en el siglo XVII: “Es de necios confundir valor y precio”. Resulta curioso encontrar dos frases tan parecidas pero separadas por tantos años de diferencia.

A través de estas palabras, el inversor y empresario Warren Buffet indicaba que el precio de una compañía es su cotización en el mercado y es un dato que todo el mundo conoce; pero cuando hablamos de valor, se trata del precio que realmente debería tener, y para conocerlo está detrás el verdadero trabajo de un buen analista.

La frase de Buffer es otra de las seleccionadas por el banco digital Self Bank para acercar conceptos financieros y bursátiles a los ciudadanos a través de frases míticas del sector que se encuentran recopiladas en el libro ‘15+1 crisis de la bolsa’.

En primer lugar, es obvio que nunca se pueden comparar precios entre sí para decidir si una empresa está o no barata. Es decir, no nos dice nada que una empresa cotice a 10 € o a 100 €, ya que esto dependerá del valor nominal de las acciones de la compañía. A priori, será lo mismo una empresa que tiene 1.000 acciones con un nominal de 10 € que una de 100 acciones con un nominal de 100€. No podemos decir sin más que la que cotiza a 100 € es más cara que la de 10 €.

Una vez analizado este punto, para saber si una empresa está barata o no se podría comparar su precio de cotización con su valor nominal. Una empresa que cotiza por debajo de su valor nominal (valor en libros, valor contable) podría darnos una indicación de que está barata. Sin embargo, este aspecto no es el único determinante y que se debe de tener en cuenta para saber su valor.

También es importante analizar por qué está cotizando por debajo de ese nivel y profundizar sobre cuáles son las causas para que se de esta situación; por ejemplo, si esto se debe a un desajuste temporal o existen motivos para ello, si las previsiones de la empresa son tan malas que ha llevado a los inversores a estar negativos, etc.

Existen casos en los que una empresa cotiza por debajo de su valor debido a un mal momento de mercado generalizado en el que hay un castigo indiscriminado a la renta variable, o compañías que por no estar “de moda” son desconocidas para el inversor y que cotizan a un precio alejado de su verdadero valor, olvidadas por los especuladores y los analistas. En estos casos, puede ser una buena oportunidad de inversión, eso sí, hay que tener en cuenta que para que esto dé resultado se debe disponer de tiempo suficiente, ya que en ocasiones el mercado puede mantenerse irracional durante un largo periodo de tiempo sin reconocer el valor fundamental de esta compañía en el corto plazo.

En definitiva, lo que Buffet viene a explicar es que no hay que creerse que, si una empresa cotiza a un determinado precio es porque lo vale, o de lo contrario la gente no estaría dispuesta a pagar ese precio. A veces encontramos que se paga un determinado valor porque el mercado cree que lo vale, pero hay que tener presente que el mercado no siempre tiene razón. Incluso muchos inversores experimentados no se paran a pensar en la diferencia que existe entre valor y precio.


(Fuente: Self Bank)