El Fondo Monetario Internacional publicó ayer un informe sobre la economía italiana en el que alerta de la debilidad de las empresas españolas e italianas. "A pesar de la reciente mejoría, su alto endeudamiento y la debilidad en la generación de ingresos limita su capacidad para enfrentarse a posibles shocks", señala. Un aumento en el coste de financiación o una caída de los beneficios podría tener "importantes implicaciones en el sector bancario", advierte el FMI.
Desde el inicio de la crisis, el sector privado español apenas ha purgado una pequeña parte de su deuda. En los últimos ocho años ha pasado del 190% del PIB, su máximo histórico, al 150% en 2013. El FMI valora esta reducción del endeudamiento como un "paso importante", sobre todo en las empresas de menor tamaño, pero hace falta más, especialmente en los sectores de mayor endeudamiento: construcción y servicios.
"La deuda privada sigue siendo alta, tanto en relación con otros países del entorno como en términos históricos. Y la debilidad de los balances empresariales ralentiza la recuperación económica y frena la inversión", dice el Fondo, que recomienda a España que facilite la redistribución de los recursos hacia las empresas y sectores "sanos", permita un "nuevo comienzo" para las empresas viables y abra nuevas vías de financiación para reducir el grado de interdependencia entre empresas y bancos.
EL PAÍS 31
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
