Son tiempos complicados, donde el emprendedor tiene que enfrentarse aún a una crisis económica que aunque esté atravesando sus momentos finales, continúan traduciéndose en distintos factores que golpean especialmente a los empresarios y pequeños emprendedores que quieren abrir un negocio. Hablamos de un consumo privado que sigue siendo de nivel bajo, lo que se traduce en baja facturación, pero también de una escasa y escueta línea de crediticia por parte de las entidades financieras.
Abrir un negocio suele ser complicado en estos momentos, pero no por ello arriesgado ni una operación temeraria. Todo lo contrario. Se trata de abrazar las oportunidades, actuar con cabeza y seguir una serie de conocimientos sobre emprendimiento y planificación empresarial básicos. Por eso los emprendedores y autónomos suelen apostar en los últimos tiempos por las franquicias, un seguro de éxito y que minimiza los riesgos.
Las franquicias de éxito suelen estar asentadas sobre todo en el sector de la restauración, aunque también se apuesta por comercios de más tipos, como bazares o cadenas especializadas en alimentación, cosmética, salud, bienestar, mascotas... A diferencia de otras, la restauración ofrece una serie de ventajas como que el consumo está más asegurado y es una actividad de ocio más habitual entre los españoles.
Qué ventajas tiene una franquicia sobre otro tipo de negocio propio
Ahora repasemos una serie de puntos sobre qué ventajas tiene abrir y apostar por una franquicia a la hora de emprender un nuevo negocio o comercio en tu ciudad. Ya es un modelo comercial muy difundido y conocido, con lo que no extraña ni provoca rechazos ni en el consumidor ni en el sector financiero.
Tiene una gran expansión a nivel mundial en estos tiempos de globalización, permitiendo abrir una franquicia de un negocio célebre o conocido en otros países y que ya gozan de un gran éxito comercial y popular.
Las principales ventajas es que permiten sumarse a un crecimiento ya ejercido por la masa de los anteriores franquiciados, permiten hacer fuerza como unión, se minimizan y se disminuyen los riesgos financieros y económicos, se permite trabajar con marcas ya conocidas por el consumidor potencial y es más fácil acceder a una gran variedad de clientes.
Además, las franquicias están acompañadas de un asesoramiento previo que permite reducir tareas como formación de personal, adecuación de los comercios físicos y locales comerciales y las ofertas y promociones para los clientes.
El i+d, la investigación y el desarrollo del negocio está asegurado porque la franquicia irá renovando ideas y mejorando su actividad compartiéndolo con sus franquiciados, con lo que se ahorra en este tipo de inversiones, además de estar ya garantizadas y con recorrido de éxito.
Por otra parte, el emprendedor-empresario-autónomo tendrá la ventaja de actuar con independencia y una mayor motivación por la realización personal al saber que trabaja para él, no siendo trabajador por cuenta ajena y sometido a contratos laborales con terceros.
El franquiciado, por último, se ahorra importantes costes en las áreas de promoción, publicidad y marketing, ya que la firma ya realiza habitualmente esas tareas comerciales ante el gran público, permitiendo que lleguen nuevos clientes y asentando los ya existentes en tu comercio.
