ando uno comienza a andar con su nuevo negocio de emprendimiento, ya sea personal o con empresa, hay que contar con un buen seguro para tu actividad económica. Entonces es cuando comienza el quebradero de cabeza para algunos sobre qué compañía elegir para la póliza. Pues bien, no sólo debes pensar en compañías grandes de seguros, ya que también puedes recurrir a una correduria de seguros en su lugar.
La diferencia entre una compañía de seguros y una correduría de seguros es que las compañías aseguradoras son grandes corporaciones que no suelen tener un trato directo con el cliente y que ofrecen servicios y productos muy generales, no tan específicos para las necesidades de un particular o bien de un empresario o emprendedor. La correduría, por el contrario, se sirve de un intermediario, una persona experta en el campo de los seguros, que media entre la compañía y el asegurado.
Dicho de otra manera, siempre vas a contar con las garantías que dan las grandes aseguradoras, pero su contratación y atención serán a través de un corredor de seguros que te atenderá personalmente y atenderá tus necesidades y las características específicas de tu caso. Lo positivo es que dicho corredor de seguros no se limita a una única compañía, sino que trabaja con varias, por lo que es capaz de ofrecerte distintas soluciones y productos en función de la situación, sin estar atado a una aseguradora que le obligue a cierto contrato.
Por ejemplo, puede que estés interesado en un sistema y un seguro contra robos. Pero, aparte, quieres un seguro para tus trabajadores. Quizás te convencía la póliza y como cubría ésta para el primer caso, pero no te convence la póliza que ofrece para el seguro de salud. Las corredurías te permitirán contratar cada seguro con una compañía distinta y él se encargará de todo lo que necesitas.
Los seguros habituales más contratados por los empresarios y emprendedores para sus pequeños o grandes negocios son los siguientes: seguro de salud, Seguros para Autónomos, Seguros para PYMES, seguros para grandes empresas... Esos luego se subdividen en distintas pólizas: de propiedades y negocio, de responsabilidad civil, laborales, de vehículos de empresa, de construcción, del local o locales empleados, de prevención...
Y tú, ¿por cuál te decidirás?
