Resultados BBVA primer trimestre 2017: gana 1.199 millones, un 69% más

Francisco González (Foto BBVA)
Francisco González (Foto BBVA)

El Grupo BBVA obtuvo, entre enero y marzo de 2017, un resultado atribuido de 1.199 millones de euros, un 69% superior al del mismo periodo de 2016 (+79,2% en términos constantes) y el más alto de los últimos siete trimestres. El resultado atribuido trimestral creció en todas las áreas de negocio en términos interanuales. La buena evolución de los ingresos, la moderación de los gastos de explotación y la reducción de los saneamientos son los principales factores que explican el crecimiento.

El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres Vila, señaló que “el resultado de enero a marzo crece en todas las áreas de negocio y demuestra la capacidad de BBVA para generar ingresos recurrentes en cualquier entorno”. Destacó asimismo como factores decisivos “los menores saneamientos y el esfuerzo realizado en el control de los costes”.

Los ingresos recurrentes generados entre enero y marzo (margen de intereses más comisiones) evolucionaron de forma muy positiva. El margen de intereses mantuvo la tendencia creciente y ascendió a 4.322 millones de euros, un 4,1% superior al del mismo periodo del año anterior (+9,2% a tipos de cambio constantes). El comportamiento de las comisiones se vio favorecido por la recuperación de la actividad en los negocios mayoristas. Esta línea creció un 5,4% interanual (+9,4% sin considerar el efecto de las divisas) hasta alcanzar 1.223 millones de euros.

Por su parte, el margen bruto alcanzó los 6.383 millones de euros, un 10,3% superior al generado en el primer trimestre del año anterior (+15% excluyendo el impacto de las divisas). En el crecimiento de esta partida contribuyeron tanto los ingresos típicos del negocio bancario, como la fortaleza de los ROF. En esta línea se han registrado las plusvalías generadas con la venta del 1,7% del banco chino CNCB (204 millones de euros antes de impuestos).

En el primer trimestre se hizo muy patente el esfuerzo realizado en la contención de los costes. Por un lado, los planes de eficiencia dieron sus frutos; a esto se unió la materialización de ciertas sinergias. Todo ello llevó a una disminución de la línea de gastos en términos anuales del -1,2% (+1,8% a tipos de cambio constantes) y a una mejora del ratio de eficiencia, que cerró por debajo del umbral del 50% (en 49,1%). El ratio es considerablemente mejor que el de la media de los principales competidores europeos (68,2%, a finales de diciembre). En consecuencia, la evolución de ingresos y costes generó unas ‘mandíbulas positivas’, un término financiero que expresa gráficamente esta progresión.


(Fuente: BBVA)