El Gobierno está dispuesto a ralentizar hasta principios de verano la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para que el PSOE no tenga que votarlos antes de celebrar su congreso el 18 de junio, según confirmaron a EL MUNDO fuentes del Ejecutivo. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, rechazan prorrogar las cuentas pero barajan un calendario lento de tramitación de las nuevas mientras los socialistas celebran sus primarias y el congreso de junio. En el Gobierno existe la convicción de que si el nuevo líder del PSOE es Susana Díaz será posible conseguir acuerdos y una abstención final que facilite la aprobación de los Presupuestos, pero si el que gana es Pedro Sánchez será difícil pactar, e incluso en este caso en el Gobierno no descartan que sea necesaria una convocatoria de elecciones anticipadas por la imposibilidad de gobernar.
El portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, insistió ayer en que aprobarán el proyecto de Presupuestos que presente el Gobierno. "Ya estamos trabajando sobre la base de los anteriores presupuestos en la presentación de una enmienda a la totalidad", explicó. En su opinión, "hay mayoría conservadora en el Parlamento que podría sacar adelante los Presupuestos y que podría responder a las bases económica y al modelo económico de la derecha española".
EL MUNDO 1, 10/LA VANGUARDIA 20
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
