El viceministro griego de Finanzas, Dimitris Mardas, reconoció ayer que al Estado está "al límite" y que le faltan 400 millones de euros para cubrir sus necesidades de abril. Para sufragar esos 400 millones el Ejecutivo ha recurrido a las aportaciones de algunas cajas de pensiones que se han ofrecido a prestar su dinero al Estado. Mardas precisó que, además de los préstamos de estas cajas, se están manteniendo reuniones con dos compañías públicas de gas para que "contribuyan, si así lo quieren". Asimismo, se obligará a las entidades públicas a transferir sus reservas al Banco Central heleno para prestárselas al Estado, con lo que se espera recaudar unos 2.500 millones de euros. Este decreto ha recibido un aluvión de críticas entre los alcaldes, que tachan la medida de "dictatorial".
La canciller alemana, Angela Merkel, se reunirá hoy con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en la cumbre extraordinaria de inmigración que se celebrará en Bruselas para urgirle a que presente en la reunión del Eurogrupo del viernes el paquete de medidas con el que acceder a los fondos de rescate. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, dijo ayer que no espera que se llegue a un acuerdo. "Yo no esperaría mucho de la reunión", dijo y reconoció que "ya se ha perdido mucho tiempo".
Mientras, el Banco Central Europeo (BCE) elevó ayer en 1.500 millones la cantidad de dinero que pueden pedir los bancos griegos bajo el programa de créditos de urgencia.
ABC 36, 37/LA RAZÓN 30, 31/LA VANGUARDIA 83/EL ECONOMISTA 29
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
