Tras la decisión del Eurogrupo de extender el crédito de Grecia cuatro meses, Atenas trabaja a contrarreloj para presentar mañana lunes las reformas concretas de la economía helena exigidas en el acuerdo. Las instituciones de la UE harán un primer análisis de las medidas presentadas para establecer si son el "punto de partida válido" para culminar con éxito la quinta revisión del programa de rescate firmado con Atenas. La decisión será trasladada al Eurogrupo en una teleconferencia el próximo martes.
El acuerdo parcial entre Grecia y el Eurogrupo fue valorado positivamente tanto por las autoridades comunitarias como por Atenas. Pese a que la mayoría de los analistas considera que el pacto alcanzado era el que Alemania quería, el primer ministro Alexis Tsipras lo consideró como un éxito de su Gobierno, y así lo manifestó en un discurso difundido por la televisión griega. "Hemos ganado una batalla, pero no la guerra. Lo difícil empieza ahora", señaló. "Con el apoyo decisivo del pueblo heleno, ayer mantuvimos a Grecia recta y con decencia", añadió Tsipras, quien considera que el acuerdo "acaba con la etapa de la austeridad". En su opinión, "tal vez lo que ocurrió ayer vaya a ser más importante para Europa que para la propia Grecia". No obstante, concluyó: "Nuestra lucha común con el pueblo griego continúa".
Según los analistas, el pacto suscrito por los ministros de Finanzas del Eurogrupo y el Gobierno heleno desoye buena parte de las demandas griegas. Europa no le da al Ejecutivo de Tsipras prácticamente nada de lo que pedía, e incluso repatría un fondo de casi 11.000 millones para recapitalizar los bancos, que sigue disponible pero vuelve a las arcas europeas. Todo lo que quería Berlín está en el comunicado final, según subrayó el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble. Atenas, eso sí, podrá usar una partida de 1.900 millones de euros procedente de los beneficios de las operaciones de los bancos centrales con la deuda griega, y, finalmente, el último tramo del rescate, que asciende a 1.800 millones de euros. Esos fondos solo llegarán si Grecia "completa con éxito las revisiones", que analizarán la Comisión, el FMI y el BCE.
Para el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, uno de los principales gestores del acuerdo, la decisión del sábado se puede considerar aceptable, puesto que, en primera instancia, ha servido para poner freno al "miedo" por la fuga de depósitos del país heleno.
Según el ministro español de Economía, Luis de Guindos, "el pacto alcanzado es muy positivo, en el sentido que las autoridades griegas reconocen que van a pagar completamente y en su momento cada una de las deudas".
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
