Los ministros de economía y Finanzas de la eurozona acordaron ayer considerar medidas de alivio a corto plazo para la deuda griega y tratar de reducir los costes para Atenas, al tiempo que estudiarán periodos de gracias y de pago más largos y aplazamiento del pago de los intereses al término del rescate.
La Comisión trata de convencer al Fondo Monetario Internacional para que participe en el tercer rescate a Grecia y en su reunión del próximo 24 de mayo prevé adoptar medidas concretas. El ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, consideró "un gran alivio que finalmente estemos hablando en términos específicos". El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, señaló que el FMI está "razonablemente satisfecho" con la oferta y que "es bueno identificar y diferenciar medidas de alivio de deuda a corto, medio y largo plazo", así como acordar medidas de contingencia con las instituciones.
El plan de reestructuración incluye una extensión de la devolución de los plazos de cinco años, que podría alargarse hasta los diez, reduciendo los tipos de interés a un máximo del 2% y con un plan de amortización para que Atenas pague por la deuda un máximo del 1% de su PIB al año. Además, se devolverían a Grecia los 8.000 millones de beneficios procedentes de las operaciones con bonos griegos y se daría la posibilidad de que pague al FMI con los recursos no utilizados en el tercer programa (86.000 millones hasta finales de 2018).
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
