Europa disolverá la troika como gesto al Gobierno griego

La Comisión Europea se propone disolver la troika -la terna formada por el propio Ejecutivo de la UE, el FMI y el Banco Central Europeo- si el nuevo Gobierno de Grecia cumple sus compromisos, según destacan hoy varios diarios citando fuentes comunitarias. Bruselas descarta una quita para la deuda griega, pero apunta a una ampliación de plazos y una reducción de intereses.

El fin de la troika,símbolo de la austeridad aplicada a los países del sur de Europa, llegará si Grecia y los acreedores alcanzan un acuerdo antes de que expire el actual plan de rescate, el 28 de febrero. La Comisión es consciente de que sus concesiones dependen de un proceso de negociación que arrancó anoche en la capital francesa y se prolongará esta semana, con una sucesión de reuniones al más alto nivel del primer ministro griego, Alexis Tsipras, y de su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, en París, Londres, Roma y Bruselas. Tsipras adoptó este fin de semana un tono más conciliador al asegurar que Atenas pagará los préstamos al BCE y al FMI.

La supresión de la troika, según interpretan los analistas, sería una victoria política para Syriza y no tendría un coste financiero tal y como exige Alemania. Es una idea que ya estaba sobre la mesa antes de las elecciones, pero se guardó como carta de negociación. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, había sugerido en enero que quería que la troika tuviese "más legitimidad con una supervisión democrática y que rindiese cuentas de su gestión".

Francia propone aliviar la deuda de Grecia

En relación con la gira por varias capitales europeas emprendida ayer por el ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, varios diarios subrayan que en el primer encuentro con su homólogo galo, Michel Sapin, en París, el mensaje que recibió fue muy positivo. Francia, añaden, apoyará a Grecia en sus negociaciones en la UE para aligerar el peso de su enorme deuda (175% del PIB) y hará de puente con Alemania. Pero ese apoyo no es incondicional y exige una contraprestación. Francia no admite quitas en esa deuda y exige al nuevo Gobierno de Alexis Tsipras que cumpla sus compromisos y acometa una profunda reforma fiscal. El propósito último del presidente François Hollande sería evitar una crisis en la eurozona que París espera poder soslayar "ayudando a los griegos a cumplir sus compromisos". No obstante, señala ABC, en la noche del viernes pasado el presidente Hollande había tanteado con la canciller alemana, Angela Merkel, el techo de un posible acuerdo para intentar acotar el ámbito de negociación. Ocasión en la que avanzó su estrategia de negociación: flexibilidad en la aplicación del pacto fiscal europeo de estabilidad, relanzamiento del plan de inversiones esbozado por el presidente de la Comisión y utilizar de manera inteligente la nueva política del BCE.

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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)