El fracasado desarrollo de las autopistas de peaje en España se va a saldar con una nueva factura para el Estado que el Ministerio de Fomento estima en un máximo de 2.100 millones de euros, según ha desvelado a EL MUNDO citando fuentes gubernamentales.
Este precio de nacionalizar una decena de autopistas de peaje equivale a 50 euros por ciudadano y, si el Gobierno no lo remedia, supone el 45% de los ingresos extra que prevé recaudar este año con la subida de impuestos. En el Ejecutivo desmienten que el coste vaya a ser superior a los 5.000 millones, como esgrimen las grandes constructoras, y lo limita a 2.100 millones, aunque el objetivo del Gobierno es doble: por un lado, intentar evitarlo o reducirlo con un acuerdo en los próximos meses con las concesionarias y acreedores. Por otro, buscar fórmulas para que el rescate no compute en el déficit del Estado de 2017, y que así no peligre el objetivo comprometido con la Comisión Europea.
EL MUNDO 1, 26
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
