El Banco Central Europeo (BCE) anunció ayer un programa de compra de deuda pública y privada por valor de 60.000 millones de euros al mes, una operación que se iniciará en marzo de este año y se prolongará hasta septiembre de 2016. La inyección de capital superará el billón de euros (1,14 billones), de los que unos 143.000 millones corresponderán a España, el 12,5% de su participación en el Eurosistema.
El presidente del BCE, Mario Draghi, justificó esta medida por el nivel mínimo de la inflación, al que calificó de "persistente", muy por debajo del objetivo buscado por la entidad, que, según recordó, debería situarse "cerca" y "levemente por debajo" del 2%. Draghi anunció que la operación se mantendrá, en cualquier caso, hasta que se produzca "un ajuste sostenible en la senda de la inflación" cercana al citado objetivo.
El presidente del BCE, al término de la reunión mensual del Consejo de Gobierno, resaltó que se trata del "plan A", "no tenemos otro", añadió. A continuación, detalló que la compra de deuda se realizará según la cuota de capital de cada país en la entidad a través de su banco central nacional. Draghi advirtió que la inflación interanual continuará siendo "muy baja o negativa" durante los próximos meses y sólo repuntará "gradualmente" entre 2015 y 2016.
En la rueda de prensa, Draghi admitió que la decisión de lanzar "ahora" el programa de compra de deuda no se adoptó por unanimidad, pero que sí contó con el respaldo de una mayoría amplia del consejo ejecutivo de la entidad Según el presidente del BCE, el lanzamiento de este programa debe ir acompañado "con rapidez" de reformas estructurales, que deben ponerse en marcha "de manera creíble y eficaz", tanto para garantizar un crecimiento sostenido en la eurozona en el futuro, como para que crezcan las expectativas de mayores ingresos, y se alinee a las empresas
El lanzamiento de un programa de bonos soberanos, como medida para reducir el riesgo de deflación y contribuir a reactivar la economía era una noticia esperada, aunque los diarios, coinciden en señalar que la cuantía supera todas las expectativas. El programa excluye por el momento a los títulos de deuda pública de Grecia, que debido a la crisis que atraviesa, están calificados en la actualidad como bonos basura y no alcanzan el denominado grado de interés que implica una mayor seguridad.
Por otra parte, el Consejo Ejecutivo del BCE acordó ayer mantener los tipos de interés en su nivel actual, el mínimo histórico del 0,05%, con el objetivo de apoyar la coyuntura económica y evitar una recesión.
Buena acogida de los mercados y caída del euro y de la deuda
Pese a que hace tiempo que se daba por hecho que iba a producirse, el anuncio del BCE fue saludado por los mercados. La bolsa de Milán encabezó las subidas, con un 2,44%, seguida de París, con un 1,73%, Madrid, con un 1,70%, hasta los 10.510,60 puntos, y Fráncfort, con 1,42%. Fuera de la zona euro, Londres subió el 1,0%, mientras que en Wall Street el Dow Jones cerró con una fuerte subida del 1,58%, hasta los 2.063,15 puntos; el Nasdaq cerró la jornada con una subida del 1,78%, hasta los 4.750.40 puntos.
En el mercado de divisas, el euro se desplomó hasta un nuevo mínimo, por debajo de 1,14 dólares. Otro beneficiado fue el secundario de deuda soberana, donde el interés del bono español a 10 años cayó hasta marcar el precio más bajo de la historia (1,4%). Por extensión, la prima de riesgo quedó en 96 puntos básicos.
Por otro lado, los diarios recogen que representantes del sector financiero alemán, aseguradoras y políticos criticaron ayer al BCE. Las críticas más duras hasta el momento fueron lanzadas por la Asociación de Cámaras de Comercio alemana, al destacar que su efecto sobre los precios es incierto. En un comunicado, señaló que "el BCE se ha convertido en un prisionero de sus propios avisos".
EL PAÍS 1, 24-28/EL MUNDO 1, 24-26/ABC 1, 16-19/LA VANGUARDIA 1, 52,-54/EL PERIÓDICO 1, 22, 23/LA RAZÓN 1, 34-36/CINCO DÍAS 1, 14-19/EL ECONOMISTA 1, 6-15/AGENCIAS
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
