El Banco Santander planea realizar un ajuste máximo de 1.200 empleados en la plantilla en España, lo que supone una reducción del 5% del total de trabajadores. El plan de ajuste llega tras la decisión de cerrar unas 450 oficinas en España y la reestructuración anunciada en los servicios centrales.
En una reunión de la dirección del banco con los representantes de los trabajadores, el Santander propone que el 50% de las bajas sean prejubilaciones, que afectarían a los empleados a partir de 58 años, que percibirían el 70% del salario bruto anual. Además, la entidad plantea bajas incentivadas, que cuentan con una indemnización de 40 días por año trabajado, siete días más que los que marca el mínimo legal para los despidos no ajustados a derecho, con un máximo de 24 mensualidades.
Para los sindicatos, la reducción de plantilla propuesta es excesiva. Además, critican que la entidad ofrezca las prejubilaciones sólo a unos 600 trabajadores y con unas condiciones peores que hace unos años, cuando tras la absorción de Banesto, abandonaron el grupo con el 80% del sueldo.
ABC enmarca esta noticia en una información en la que resalta que "la escasa eficiencia obliga a toda la banca a reducir más oficinas y empleo". Según este diario, "los recortes en Unicaja y el Santander meten presión sobre todo a las viejas cajas, que tienen peores ratios computando sólo el negocio bancario".
EL PAÍS 40/EL MUNDO 30/ABC 36,37/LA VANGUARDIA 59//CINCO DÍAS 1,17/EL ECONOMISTA 1,12
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
