El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, expresó ayer su preocupación por la desregulación financiera que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha empezado a impulsar y defendió que Fráncfort no manipula divisas, tal y como apuntaron miembros de la nueva Administración estadounidense. "Lo último que necesitamos es una relajación de la regulación", dijo en su comparecencia en el Parlamento Europeo. Draghi insistió en que "la idea de repetir las condiciones que había antes de la crisis es muy preocupante y aseguró que el hecho de que hoy no se estén dando "importantes riesgos para la estabilidad financiera" es "la recompensa por la acción que los legisladores, reguladores y supervisores han estado desarrollando desde la crisis financiera".
Dragui garantizó que el BCE no manipula el euro para obtener ventajas competitivas frente a los socios comerciales, en respuesta a las declaraciones de parte de la Administración de EEUU que acusó a Alemania de intervenir la moneda única. "No somos manipuladores de divisas. Las políticas monetarias que ejecutamos reflejan la posición distinta del ciclo de la zona euro y de EEUU", apuntó. El presidente del BCE citó un informe del Tesoro norteamericano del pasado mes de octubre en el que se afirma que Alemania "no manipula su moneda" y que no cumple los tres criterios para "identificar una práctica monetaria desleal".
Por otro lado, Draghi defendió el mantenimiento de su política de bajos tipos de interés y su programa de compra de activos hasta que la inflación en el conjunto de la zona euro sea estable a medio plazo y de forma sostenible. Reiteró que el aumento de la inflación en diciembre y enero está motivado por los precios de la energía y defendió que el BCE debe tomar decisiones en base a la evolución de la inflación subyacente y sin fijarse en aumentos "puntuales".
EL PAÍS 38/ABC 33/LA VANGUARDIA 62/EL PERIÓDICO 23/LA RAZÓN 29/CINCO DÍAS 1, 19/EL ECONOMISTA 21
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
