Abengoa solicitó ayer formalmente ante el juzgado Mercantil número 2 de Sevilla el preconcurso de acreedores con el que dispondrá de un plazo de cuatro meses para negociar una solución con sus acreedores. Mientras, sus acciones continuaron desplomándose en Bolsa, y en la jornada de ayer perdieron otro 40%, para situar su capitalización por debajo de los 250 millones de euros. En concreto, los títulos B de Abengoa, que a partir de hoy dejarán de pertenecer al Ibex 35, cerraron la sesión bursátil a un precio de 0,252 euros. Por su parte, las acciones A de la compañía, que cotizan en el mercado continuo, cayeron un 29,72%, hasta los 0,383 euros.
Abengoa cifra en 8.903 millones de euros su deuda total bruta consolidada, cuyo coste es del 7%. De esta cifra, la mayor partida es deuda corporativa, por un importe de 5.828 millones a un coste medio del 7,6%. El pasivo total del grupo al cierre del tercer trimestre ascendía a más de 24.700 millones de euros.
Los diarios reflejan que la empresa española más expuesta a una hipotética quiebra de Abengoa es el Santander, con un total de 1.550 millones de euros, mientras que Bankia y CaixaBank se juegan 582 y 570 millones, respectivamente. El Federal Financing Bank, entidad pública de EEUU, tiene comprometidos 2.200 millones en la compañía.
La agencia de calificación Moody's ha rebajado en dos escalones el rating de Abengoa, que pasa de B3 a Caa2, y ha situado en negativa la perspectiva crediticia de la empresa. Moody's señala que pese a que la petición del preconcurso de acreedores no supone una suspensión de pagos, "refleja la precaria capacidad de generar liquidez" por parte de la empresa. El nuevo rating de Abengoa muestra la "alta probabilidad de un default y de pérdidas para los acreedores", a pesar de que hay aspectos del negocio subyacente que funcionan "bien".
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
